
Es en Mayo de 1995, impulsado por Jorge Saavedra Nuñez y de Eliana Palma de Saavedra cuando el centro médico-educativo Melvin Jones vio oficialmente su inicio el en el seno de la ciudad de la Libertad, situada en la provincia de Santa Elena, al Suroeste de Ecuador.
La discapacidad era percibida en aquel momento como algo tan negativo que todos los niños con alguna discapacidad psíquica o mental sufrían además el pesado estigma social y moral que acompañaba a esta situación. Su familia padecía las angustias de este círculo vicioso y el niño se encontraba así aislado, sin acceso a los cuidados o a una educación de calidad.
Conscientes de que esta concepción de la discapacidad está relacionada al desconocimiento de esta última, las personas comprometidas en el seno del centro Melvin Jones decidieron reaccionar para sensibilizar al gran público y federar a un máximo de actores alrededor de su proyecto (padres, cuerpo docente, representantes políticos, sociedad civil local…
Para conseguirlo, el centro realizó reuniones participativas reagrupando a las personas relacionadas directa o indirectamente con la discapacidad, con el fin de tener una visión clara de las actividades a llevar a cabo.
Al final de estos encuentros, el centro Melvin Jones decidió dar un apoyo a las familias que tenían un hijo discapacitado, proponiéndoles cuidados de proximidad así como una serie de proyectos con el objetivo de integrar al niño en el seno de la sociedad.
Melvin Jones propone así a los hijos de estas familias, generalmente con pocos recursos, un seguimiento escolar de calidad y adaptado e igualmente una formación profesional, facilitando su integración en el mercado de trabajo.
Mientras se desarrolla este trabajo, los fundadores de la asociación, la dirección y los profesionales del centro realizan cotidianamente sesiones de sensibilización en el seno de diversas instancias de la sociedad civil, con el fin de que las personas en situación de discapacidad sean mejor consideradas en introducidas en el seno de la sociedad.
Las numerosas acciones puestas en marcha en términos de educación, de formación profesional y de cuidados, han permitido mejorar el bienestar de los beneficiarios y el hacerles ganar autonomía.
Acoger a personas discapacitadas, generalmente descendientes de familias con pocos recursos, y ofrecerles la posibilidad de cursar un programa escolar adaptado, de recibir tratamientos terapéuticos así como una formación profesional.
Dignidad, respeto y moral son algunas de las reivindicaciones que se podían leer en las pancartas durante el desfile que marcó el inicio de esta jornada de reivindicación de las personas con discapacidad. Las catorce asociaciones y sus beneficiarios recorrieron las calles de Santa Elena en compañía de los miembros del grupo de música del colegio Eugenio Espejo que habían venido a colaborar.
Una vez el desfile terminado, todos los participantes se reunieron alrededor del gran escenario central en el parque Rocafuerte, donde diferentes representaciones artísticas se sucedieron toda la mañana. Así, cinco muchachas con discapacidad auditiva, todas internas de la escuela de Melvin Jones, nos presentaron su coreografía al ritmo de una música tropical animada, aunque la mayoría de ellas no puedan oír ningún sonido. La representación fue perfecta, siguiendo el ritmo. Los nutridos aplausos de los asistentes (unas ciento cincuenta personas), mostraron que el público apreció el resultado en su justo valor.
Al lado del escenario se encontraban los stands dedicados a realzar las capacidades manuales de los alumnos de la asociación. Melvin Jones expuso diferentes objetos artísticos, como cajas decorativas hechas en papel maché, y numerosos dulces también preparados por los beneficiarios de la asociación.
El resumen final fue transmitido a través del micrófono por una joven que sufre discapacidad motriz: “Nosotros también sabemos crear y realizar cosas, también hemos merecido toda la atención de la sociedad”. Quizás fuera útil recordarlo, aunque ahora, nadie lo dude.
La razón de ser de este taller es la situación de la salud de los niños que tienen parálisis cerebral asociada a otras discapacidades.
Realizamos la actividad con un grupo de diez madres de familia y está enfocada a levantar su autoestima. Para ello practicamos técnicas de relajación, escuchamos el sentir de nuestras emociones, cómo ha sido nuestra vida con nuestros niños y el impacto en nuestra familia.
Este grupo de madres que asisten al centro por las terapias físicas y estimulación, se enfrenta en su trayecto diario a muchos obstáculos, entre ellos la salud de sus niños, la falta de apoyo de la familia, la atención médica inadecuada y las dificultades de relación en su entorno. Todo esto supone una carga muy difícil de llevar para ellas.
Durante el taller expresaron el sentimiento de amor que las impulsa a seguir adelante por sus hijos, ese amor inmenso que parte de un ser superior a las cuales ellas acuden cada día: a Dios, que les da fortaleza para seguir luchando por el progreso de sus hijos. Este taller también les permitió intercambiar experiencias con otras madres cuyos niños son de mayor edad y descubrir que ellas comparten los mismos valores como esperanza paciencia, tolerancia, responsabilidad, alegría y sobre todo amor.
Elaboraron afiches con estos valores para compartirlos con sus familias. Ahora asisten a las terapias y se las ve más dispuestas y expresivas, quedando el compromiso de volvernos a reunir en un próximo taller.
Cada tarde desde las 14 hasta las 18 horas las madres de los niños, niñas y jóvenes con discapacidad moderada que se educan en el Centro de educación integral Melvin Jones y que no regresan a sus hogares por diversas razones ( económicas, de distancia o de niños que presentan enfermedades de riesgo) se integran a desarrollar algunas destrezas. Eso les permiten elaborar abrigos, blusas, zapatos, ponchos, carteras, monederos, llaveros, pantalones de baño, ajuares de bebé, etc., usando diferentes técnicas de tejido.
Esta actividad, impulsada desde 2008 por el centro Melvin Jones, permite a las madres utilizar el tiempo pasado en la estructura en algo productivo. Esa producción les permite producir artículos que generan un ingreso económico. Esa actividad permite también a la madres de familia intercambiar sus vivencias y aprendizajes durante un momento lúdico. Así mismo se ha elevado su autoestima, mejorando su desarrollo personal.
Este espacio de compartir les ayuda a llevar la situación de sus hijos con optimismo y a encontrar apoyo como una familia que vive su misma experiencia cada día.
Pensando en la necesidad de desarrollar las destrezas de los y las estudiantes y tras el éxito durante el curso anterior con un grupo de estudiantes varones, el Centro Melvin Jones decidió abrir un taller para señoras beneficiarias de la organización. El anterior año lectivo se armó un taller con varones que desarrollaron sus capacidades mientras aprendían a preparar panes y dulces.
Para este año, el centro Melvin Jones quiso que sus niñas y señoritas aprendieran algo productivo y nuevo al mismo tiempo. Elaborando pasteles y dulces las chicas aprenden a realizar una actividad lúdica que, al mismo tiempo, les ofrece una formación profesional con vistas a proporcionarles un ingreso económico. A día de hoy ya han adquirido los conocimientos y habilidades necesarias para pesar, medir y preparar recetas sencillas como galletas de avena, bizcotelas, alfajores, cheesecake de frutilla, torta mojada de chocolate, etc.
Las estudiantes participan en esta actividad con alegría y entusiasmo porque les agrada mucho.
El centro Melvin Jones está situado en La Libertad (web de la ciudad de La Libertad) al oeste de la provincia de Santa Elena. La Libertad es una ciudad del suroeste de Ecuador, capital del cantón de La Libertad, situado a 110 kilómetros de Guayaquil, capital económica del país.
Principal ciudad del cantón con 95 942 habitantes (según el censo realizado en 2010 por el instituto nacional de estadística y de censo), La Libertad es la capital económica de la región por su actividad piscícola generadora de empleos, pero también por la implantación de la industria petrolífera en su suelo.
Jorge Saavedra Núñez, entonces presidente del «Club de Leones Salinas Central», tomó conciencia de que numerosas familias estaban en situación de vulnerabilidad con hijos discapacitados. Presentó entonces una moción con el fin de crear un centro de apoyo para éstos. Una vez aceptada la moción, se establecieron contactos con el departamento del ministerio de educación de la provincia de Guayas para sensibilizar al personal en cuanto a la problemática de la discapacidad en la región.
Se llevaron a cabo trámites en la provincia de Santa Elena con el motivo de censar el a los niños discapacitados y de cuantificar este fenómeno que no lo había sido jamás. Otro objetivo del censo era determinar los potenciales de una estructura que pudiera acoger a los futuros beneficiarios del centro, sensibilizar a la población en cuanto a la discapacidad y llamar la atención de los padres sobre la importancia de un acompañamiento educativo de calidad para sus hijos.
En 1994, el censo confirma la necesidad urgente de poner en marcha una estructura de acogida. Se decide entonces llevar a cabo una enseñanza escolar a pesar de los pocos recursos económicos de las familias.
Consciente de la necesidad de federar a una gran cantidad de actores para su proyecto, el centro organizó reuniones participativas reuniendo a personas atañidas directamente o indirectamente con la discapacidad con el fin de aclarar el programa de actividades que realizar.
El 8 de Mayo de 1995, el centro Melvin Jones se convierte oficialmente en una institución sin fines de lucro según la ley ecuatoriana, bajo la tutoría del ministerio de Educación. Este reconocimiento en cuanto a estructura legalmente constituida le va a permitir comenzar con sus actividades y acoger a niños, lo que no era posible antes por razones legales.
Un primer proyecto destinado a apoyar a los niños con problemas de pérdida auditiva se llevó a cabo en el domicilio de uno de los miembros del «Club de Leones Salinas Central».
Rápidamente, se montaron talleres para los niños con retraso mental o enfermedades motrices. En el 2000, el local puesto a disposición por el «Club de Leones Salinas Central» se hizo muy pequeño así que la asociación puso inmediatamente en marcha el proyecto de construcción de una estructura con más espacio y ergonómicamente concebido para que pudiera acoger a un mayor número de niños.
Este proyecto de construcción se hizo posible gracias al impulso de Jorge Saavedra Nuñez y de Eliana Palma de Saavedra a la concesión del municipio de La Libertad (que ofreció el terreno) y al apoyo financiero de la asociación alemana Guayas Ecuador Hilfe. El centro, inaugurado el 20 de Julio del 2002, que sigue en pié hoy en día, ofrece a los niños un acompañamiento escolar, sesiones de terapia y talleres de apoyo al acceso al mundo laboral para jóvenes adultos .
De 28 niños beneficiarios de las prestaciones del centro en 1995, Melvin Jones acoge hoy en día a 177 niños cotidianamente, a los que se suman visitas más puntuales. El centro pide a los padres de los alumnos una contribución con el fin de que se impliquen en el proceso de educación que se lleva a cabo con sus hijos.
El centro, actualmente dotado de una estructura adaptada a las necesidades de sus usuarios, siempre tuvo como objetivo mejorar los servicios que propone a los niños de los que se ocupa. Pero también le importa transmitir su metodología a la sociedad civil y especialmente a los profesores titulares con sesiones periódicas de formación.
Barrio 28 de Mayo, Av. 16, entre calles 13 y 14, La Libertad, Santa Elena, Ecuador
La LibertadOficina del centro: +593 (0)4 27 82 744
Juanita Chumo de Tamayo, Directora: + 593 (0)4 27 84 290 / + 593 (0)8 87 25 197
Eliana de Palma, Presidenta: + 593 (0)4 27 83 969 / + 593 (0)9 34 50 236
Carmen Olives, Secretaria: + 593 (0)4 27 74 117 / + 593 (0)9 41 70 925
melvinjones95@hotmail.com(contacto administrativo)
juanitachumogilces@hotmail.com(contacto directora del centro)
carmeno705@hotmail.com(contacto secretaria)
katyneira@hotmail.es(contacto secretaria adjunta)
Facebook: www.facebook.com/profile.php?id=100001288150398
Los miembros fundadores del centro en 1995 siguen trabajando en la estructura. Sus roles respectivos cambiaron poco, aunque puedan hoy contar con un personal muy competente, que permite al centro funcionar como es debido. Ese equipo está unido e implicado en cumplir con los objetivos que se fija el centro. Está abierto al apoyo exterior que pudiera permitirle llevar a cabo nuevas actividades.
Contribuir al bienestar y a la autonomía de las personas discapacitadas.
OE1. Favorecer el acceso a la educación de los niños en situación de discapacidad.
OE2. Mejorar la calidad de vida y el estado de salud de los niños en situación de discapacidad.
OE3. Reforzar la autonomía de las personas discapacitadas.
OE4. Facilitar la inserción profesional de los adolescentes y de los jóvenes adultos beneficiarios del centro.
OE5. Sensibilizar a los demás niños discapacitados a la importancia de una asistencia adecuada a la discapacidad.
1. Centro de atención a los niños discapacitados. El objetivo de la asociación es el de brindar tratamientos terapéuticos adaptados a los niños según sus necesidades. Este proyecto moviliza a un equipo técnico con competencias diversas que permiten aportar el acompañamiento más completo posible y un bienestar complementario a los niños del centro. De esa manera, el centro Melvin Jones desarrolla actividades organizándose entorno a las necesidades del niño y de su núcleo familiar con el fin de mejorar su bienestar a largo plazo. Melvin Jones le da prioridad a la facilitación de la integración de los niños en situación de discapacidad y a la reducción de las desventajas sociales de las que pueden ser víctimas. Este proyecto se basa en la hipótesis de que los niños en situación de discapacidad pueden beneficiarse de la misma integración social que los niños "validos". El objetivo de este proyecto es lograr que el niño en situación de discapacidad así como su familia se conviertan en actores de su cambio y se puedan integrar a la comunidad.
2. Acompañamiento de los beneficiarios en su integración al mundo profesional. Melvin Jones considera que aceptar la diferencia no es natural en nuestra sociedad y que es importante realizar un trabajo de sensibilización destinado a los actores de la sociedad civil para que tomen conciencia de los fenómenos relacionados con la discapacidad y de sus implicaciones. Junto a esta acción de sensibilización, el centro pone en marcha una serie de formaciones profesionales para que los beneficiarios se integren plenamente en la sociedad y se sienten a gusto. El centro intenta inculcar a todos sus educadores, profesores, terapeutas, empleados así como padres de alumnos, el hecho de que es muy importante acompañar al niño a lo largo de todo su camino de inserción profesional. Este proceso se desarrolla en 3 fases sucesivas: la orientación, la formación y la inserción. Cada fase es considerada como necesaria en la preparación del beneficiario a la siguiente.
3. Acceso a la autonomía para los niños discapacitados. La asociación propone diferentes talleres con el fin de facilitar la integración y el acceso a la autonomía de los adolescentes y de los jóvenes adultos. Estos talleres abordan aspectos de la vida cotidiana a través de tareas simples pero usuales (preparar de comer, limpiar el hogar, ir de compras...). Se sabe que numerosos factores exteriores influyen en el grado de autonomía de la persona con discapacidad, motor o no, con lo cual los profesionales de la estructura hacen todo lo posible para estimular a cada niño, confrontándolo con frecuencia a situaciones de la vida cotidiana.
4. Taller de sensibilización destinado a la sociedad civil. El centro propone también, para los profesores de la provincia de Santa Elena, talleres de sensibilización para que estén preparados a la hora de integrar en sus clases a niños en situación de discapacidad. Los padres de niños discapacitados se benefician también de sesiones de formación para construir, con el equipo técnico, programas adaptados y un proyecto personalizado de escolarización específica para cada niño. La asociación desea llamar la atención de la sociedad civil en su conjunto, a través de talleres de sensibilización y de acompañamiento. Su objetivo es que el fenómeno de la discapacidad se acepte y se considere mejor.
1. Actividades relacionadas con los OE1. Favorecer el acceso a la educación de los niños en situación de discapacidad.
-Realizar cursos adaptados a la discapacidad de cada niño escolarizado en el centro.
-Realizar cursos para los alumnos afectados por deficiencias auditivas o mutismo.
-Formar en informática y multimedia.
2. Actividades relacionadas con los OE2. Mejorar la calidad de vida y el estado de salud de los niños en situación de discapacidad.
-Sesiones de fisioterapia que tienen por objetivo evaluar, restablecer y mantener las funciones físicas del individuo (parafina, estimulador, barras paralelas, compresas calientes y frías, rayos infrarrojos); audiometría.
-Sesiones de acompañamiento psicológico que incitan al niño presentando necesidades educativas especiales a utilizar al máximo su capacidad de aprendizaje y transferir ésta a los problemas de la vida cotidiana.
-Sesiones de ortofonía con el fin de tratar los problemas de articulación y de palabra, de voz, de lengua oral y escrita, y todo aquello relacionado con la comunicación.
3. Actividades relacionadas con los OE3. Reforzar la autonomía de las personas discapacitadas.
-Sesiones de terapia del comportamiento. Esta actividad consiste en reproducir situaciones de la vida cotidiana (salidas exteriores, participación a eventos (deportivos, culturales...), higiene personal, taller de cocina...)
-Sesiones de ergoterapia en una casa-taller: espacio donde los beneficiarios aprenden a realizar tareas domésticas.
4. Actividades relacionadas con los OE4. Facilitar la inserción profesional de los adolescentes y de los jóvenes adultos beneficiarios del centro.
-Formación a la costura.
-Trabajos manuales (creación con cartón piedra, realización de muñecas de trapo)
-Taller de panadería-pastelería.
-Formación a oficios de estética (peluquería, manicura...)
5. Actividades relacionadas con los OE5. Sensibilizar a los demás niños discapacitados a la importancia de una asistencia adecuada a la discapacidad.
-Consejo y formación a los profesores de las instituciones escolares "clásicas" en cuanto a la integración de herramientas educativas adaptadas o de ergonomía del espacio.
-Sesiones de sensibilización de los padres al interés de que sus hijos estén en un proceso de educación inclusiva.
Población atañida de forma directa:
177 niños, adolescentes y adultos, de 1 a 45 años, se benefician de las actividades desarrolladas por el centro Melvin Jones. Vienen todos de diferentes clases sociales.
Aunque el centro es el único en el cantón de La Libertad, ciertas familias alejadas de la estructura no dudan en desplazarse por el bienestar de sus hijos. Cualquiera se puede matricular, sin edad límite ni condición de recursos económicos. Se pide sin embargo a todas las familias una participación financiera simbólica para que se comprometan plenamente en el proyecto llevado a cabo por el centro Melvin Jones.
Población atañida de forma indirecta:
La acción de FPANJEZ beneficia igualmente a los padres de los niños que vienen a la escuela, a través de formaciones, consejos o incluso de visitas de profesionales que trabajan o colaboran con Melvin Jones. No se hizo ningún estudio concreto que diera a conocer el impacto de la acción del centro y resulta complicado identificar a la población concernida. Los encuentros dentro como fuera de la estructura, las sesiones de formación de profesores de las escuelas de los alrededores, y los eventos organizados en la estructura, permiten llegar a un gran número de personas sin poder sin embargo avanzar una cifra precisa. Se consideran también como beneficiarios indirectos a todos los que, aunque no reciban formación directa, se ven sensibilizados a las problemáticas tratadas por cuñas en la radio, carteles, folletos o por su propia participación a las mesas redondas de formación.